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DIOS no está separado de nosotros: la Supraconciencia universal

19 oct
2 min de lectura

3a. Enseñanza


SIETE ENSEÑANZAS DE XIĀNDĂO 先導 GLAUCO BRANDA:


DIOS no está separado de nosotros: la Supraconciencia universal


Muchas personas han aprendido a imaginar a Dios como un ser lejano, separado del universo, que observa desde algún lugar distante lo que hacemos los seres humanos.


Sin embargo, el Taoísmo Místico Yánshèng Dào 聖言道 presenta una comprensión profundamente diferente de la Divinidad.


Dios es la realidad suprema, la totalidad de la existencia y la Supraconciencia que sostiene el orden universal.


Observemos por un instante la naturaleza.


Los átomos se organizan siguiendo determinadas leyes. Los planetas describen sus órbitas. Las galaxias manifiestan estructuras extraordinarias. Nuestro organismo realiza innumerables procesos sin que tengamos que dirigirlos conscientemente.


En esta visión espiritual, todo ello expresa un orden profundo que atraviesa la existencia, a la que llamamos Yánshèng 聖言, "la Voluntad Divina" o el "Orden de la Creación", también llamada: " la Corriente de los Budas y Santos".


La Divinidad no sería, por tanto, una realidad ajena a la creación, sino su fundamento más íntimo.


El Maestro Glauco Branda utiliza una imagen sencilla para comprender esta relación: el océano y la gota de agua.


Imaginemos un océano inmenso. De él surge una pequeña gota que, por un instante, se percibe separada.


La gota puede creer que posee una existencia independiente, pero su naturaleza sigue siendo agua, exactamente como la del océano del que procede.


Del mismo modo, nuestra Esencia participa de la realidad divina, aunque nuestra conciencia ordinaria experimente la ilusión de la separación.


Cuando vivimos identificados exclusivamente con el ego, creemos encontrarnos aislados del universo, de los demás y de Dios.


Pero cuando nuestra conciencia comienza a despertar, descubrimos una unidad más profunda que trasciende esa aparente separación.


Desde esta perspectiva, la espiritualidad no consiste en intentar acercarnos a un Dios distante, sino en despertar a la presencia divina que constituye el fundamento de nuestra existencia, lo cuál significa establecernos en la Púyìshí 菩意識, la "#Conciencia de #Bodhisattva".


Reflexión final: La gota no necesita convertirse en agua, porque siempre lo ha sido. Del mismo modo, el despertar espiritual no consiste en fabricar nuestra naturaleza divina, sino en reconocer aquello que siempre hemos sido, y esto se logra al conocer, internalozar y vivir en la Yánshèng 聖言 de DIOS.

Xiāndăo 先導 Glauco Branda

Yánshèng Dào 聖言道

 
 
 

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